CARLOS
CUEVAS
"Me siento muy orgulloso de contar historias que ayudan a hacer un mundo como el que yo quiero habitar, me deja el corazón muy lleno"
Por: Fátima L. Ortiz y Alfonso Gómez
Enero de 2026

Carlos Cuevas para Actores & Actrices Revista. Foto: Fátima L.Ortiz
Hay algo en la voz de Carlos Cuevas que desarma: dulce, serena, con un ritmo pausado que transmite una seguridad tranquila. Habla con la timidez amable de quien no busca impresionar y la determinación de quien lleva años construyendo una carrera sólida, paso a paso, con curiosidad y trabajo; dos palabras que lo definen a la perfección.
Desde niño, creció frente a la cámara en producciones catalanas como La dona del gel o Ventdelplà, pero fue Merlí quien lo convirtió en un rostro querido y reconocible. Aquel Pol Rubio rebelde y sensible le enseñó mucho más de lo que imaginaba, porque fueron “creciendo de la mano”: “Es un personaje al que le tengo mucho cariño, con quien compartía intereses, pero no el carácter”, nos dice entre risas.

Carlos Cuevas para Actores & Actrices Revista. Foto: Fátima L.Ortiz
No me puedo morir sin hacer un monólogo en teatro y tampoco me puedo morir sin dirigir

Desde entonces, su carrera ha seguido un camino coherente y comprometido, consciente de su tiempo, Cuevas ha dado voz a más de un personaje del colectivo LGTBIQ+, y nos cuenta lo orgulloso que se siente de formar parte de proyectos que muestren realidades que suelen estar más invisibilizadas: “Contar historias que ayudan a hacer un mundo como el que yo quiero habitar me deja el corazón muy lleno”. También por ello ha formado parte de trabajos de fuerte carga política y social como la obra Jauría o el filme El 47, papel que le valió el Premio de la Unión a Mejor Actor de Reparto en la última edición. Ahora llega incluso a compartir planos con el legendario Willem Dafoe en The Birthday Party.
Cuando habla del teatro, lo hace con ternura y devoción: "Es el lugar al que siempre quiero volver". Se confiesa entre sonrisas un chico de ciudad, y si hay karaoke, Como Camarón de Estopa no puede faltar. Si pudiera invitar a una cerveza a un personaje histórico sería Che Guevara, sin pensárselo apenas. Lo mismo sucede cuando menciona a Juan Diego Botto, actor con el que le daría un ataque de fan.
Con una tranquilidad contagiosa, Carlos Cuevas se sienta con Actores Actrices Revista para contarnos sus convicciones, inquietudes y su mirada comprometida con la profesión, a través de la curiosidad y la naturalidad, que también definen su manera de estar frente a la cámara y sobre las tablas, y que lo convierten en uno de los jóvenes referentes de este oficio en la actualidad.

Los actores y actrices, al
tener un altavoz mediático y público conlleva una responsabilidad directa
Intento generar un ambiente de familiaridad en set también con el equipo técnico
¿Qué importancia tiene para ti la formación en la interpretación? ¿Hubo algún momento clave para ti que cambiara tu perspectiva?
Creo que es importantísima la formación, porque esto es un oficio. Yo al principio tuve una formación poco académica, porque me formé mucho trabajando como niño y luego no fui al instituto de teatro, sino que estaba trabajando y decidí matricularme en la universidad en Literatura, nada que ver, aunque sí lo relaciono mucho y creo que me ha aportado mucho para interpretar textos y tener referentes. Leo un guion y digo “Ah, esto es Ricardo III”, o veo una peli y dijo “Esto es Chéjov”. Pero sigo haciendo cursos, no dejo de formarme, y más cuando no trabajo, pongo el foco ahí para mantener el “bicho” vivo y las costuras ágiles. Hay que entrenar, como en tantas otras profesiones, que si estás mucho rato parado pierdes fuelle.
En teatro, participaste en un proyecto muy original al aire libre, Thoreau: La vida als boscos, ¿cómo llevarías tú una semana sin internet en los bosques?
Fatal, fatal (risas). Yo soy muy de ciudad. Creo que es una asignatura que tengo pendiente -yo y muchas otras personas de mi entorno- el tener más contacto con la naturaleza, pero lo tenemos un poco difícil con las agencias y lo que priorizamos. En mi caso, me siento mucho más cómodo en la ciudad.
¿Qué actores y actrices te inspiran y te sirven de referencia?
Tengo el privilegio de haber trabajado con mucha gente que admiro y también admiro a muchos con los que no he trabajado. Ahora mismo estoy trabajando con Roberto Álamo, que es uno de los actores que más he admirado en mi carrera, y aprendo y le miro y me pregunto cómo hace las cosas. Me acuerdo de la primera vez que rodé con Emma Suárez, que hemos hecho varios proyectos juntos… Eduard Fernández, que es un súper súper referente. Le conozco de hace muchos años por una vertiente personal, pero no habíamos trabajado nunca hasta El 47.
Y aprovecho para mirarlos, cómo están cuando ruedan y cuando no ruedan, si están nerviosos o no... Un rodaje son muchas horas y muchos días, muchos momentos de pausa, en los que me permito la observación porque creo que todo lo que hacemos cuando estamos parados en un rodaje sirve para cuando rodamos: cómo gestionamos el cansancio, la energía, la concentración…



Texto por Fátima L. Ortiz
Diseño web por Alfonso Gómez
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR




