RUBÉN
SANZ
"La fama jamás es algo que
me haya motivado de la profesión"
Por: Fátima L. Ortiz y Alfonso Gómez
Julio de 2026

Rubén Sanz para Actores & Actrices Revista. Foto: Fátima L. Ortiz
Rubén Sanz habla de la profesión con una calma característica de quien ha aprendido a convivir con la incertidumbre de este oficio. A lo largo de los años, ha pasado por televisión, cine, teatro y producciones internacionales sin perder de vista que esta profesión le ha enseñado tanto sobre la interpretación como sobre la vida en general.
Habiendo pasado por modelo, futbolista y director de banco, su carrera como actor tampoco fue una hoja de ruta diseñada previamente. Llegó a la exitosa Escenas de matrimonio casi por casualidad, a través de un sketch, cuando aún trabajaba en el banco. Más tarde, llegarían periodos de espera y con ellos la comprensión de que en este oficio no todo depende de uno mismo: “Como buen Leo, me gusta tener las cosas ordenadas y bajo mi control, pero esta profesión te enseña a tener paciencia y a que hay cosas que no están en tus manos”, nos cuenta para Actores Actrices Revista.

Rubén Sanz para Actores & Actrices Revista. Foto: Fátima L. Ortiz
Esta profesión me ha obligado a aprender muchas cosas que te sirven en la vida en general

Entre España y México, un país al que se siente especialmente unido y donde ha encontrado algunos de sus personajes más complejos, Rubén ha construido una trayectoria marcada por la constancia y la curiosidad. Le interesan los retos y los personajes con aristas.
Por eso, recuerda con especial cariño al villano de El extraño retorno de Diana Salazar: “Lo más retador que he hecho ha sido interpretar a Fray Rodrigo”, confiesa. También le divierte la paradoja de que en México le hayan confiado numerosos antagonistas mientras que en España apenas ha interpretado personajes de ese perfil: “Fíjate cómo me ven en un lugar y cómo me ven en otro”.

Mi deseo en la profesión es tener continuidad, para mí esa es la clave del éxito: seguir trabajando
Después de Escenas me tiré casi dos años sin que me llamara nadie, la complejidad de esta profesión la comprendí
ahí
Persistente, una virtud que él mismo se atribuye, admirador incondicional de su madre y capaz de confesar entre risas que una de sus manías es revisar que los interruptores de la luz estén bien colocados, Rubén combina la exigencia profesional con una mirada muy terrenal sobre el oficio.
Le fascina el teatro, se sabe de memoria Seven y, aunque asegura que la canción que más escucha últimamente es “la de la Patrulla Canina, por desgracia”, tiene claro qué es lo que persigue en esta profesión: “Mi deseo es tener continuidad; para mí esa es la clave del éxito, seguir trabajando”.
Rubén Sanz se sienta con Actores Actrices Revista para hablar de los caminos inesperados de la profesión, de los personajes que dejan huella y de una carrera construida con paciencia, sentido del humor y los pies en la tierra.



Texto por Fátima L. Ortiz
Diseño web por Alfonso Gómez
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