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Festivales veraniegos o teatro abierto por vacaciones

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Junio, julio y agosto son meses para disfrutar del teatro

Por: Antonio Hernández Nieto

17 de mayo de 2018 /

Aunque el tiempo no acompañe y parezca que el verano de este 2018 se va a hacer esperar lo cierto es que llegará y con el mismo las citas teatrales veraniegas en España. De nuevo hay para todos y todas. Y, como siempre, llega la 64 edición del Festival Internacional de Teatro Clásico Mérida apabullando, entiéndase en el mejor sentido de la palabra, con esa mezcla entre lo cultural y comercial de los últimos años. Programación que se justifica, como suele venir siendo habitual, por eso del gran aforo que tiene el coso teatral en el que se hace y que hay que llenar. Con el también llegan las voces críticas sobre la falta de riesgo artístico, la falta de espectáculos internacionales, y, a la vez, la respuesta del público que ya ha comprado 20.000 entradas, con solo anunciarse la programación. Buena noticia que se ha acompañado con la inclusión de Jesús Cimarro, director del festival y de la productora Pentación, en el listado de las 100 mentes más creativas según la revista Forbes.

 

Por esa necesidad de llenar butacas, de ser popular, los rostros conocidos desfilarán por Mérida: Eva Ysanta en el “Ben-Hur” que montará Yllana; Raúl Arévalo e Itziar Miranda en el “Nerón” que dirigirá Alberto Castrillo-Ferrer; Rafael Álvarez “El brujo” para hablar de “Esquilo, nacimiento y muerte de la tragedia”; Pedro Casablanc y Pedro Viyuela con en “Filoctetes” un texto de Jordi Casanovas; Lolita trabajará a las ordenes del exitoso tándem que han formado Paco Bezerra y Luis Luque en “Fedra”; Magüi Mira hará desembarcar a un montón de “Amazonas” del teatro como son Silvia Abascal, Loles León, Olivia Molina, Laura Pamplona y Karina Garantivá; Ángel Ruíz (que ha sido maestro de ceremonias de la entrega de los premios de la Unión de Actores) protagoniza “La comedia fantasma”; acabando con Alberto Amarilla protagonizando “Hipólito”.

 

Puesto así, en un solo párrafo, la verdad es que parece una bacanal teatral más que otra cosa, aunque no se debe olvidar que se tiene todo el mes de julio y el de agosto para disfrutar de todas y cada una de las representaciones. Y, si se es profesional del teatro, hacerlo coincidir con los encuentros con creadores contemporáneos que hablarán de la relación de sus procesos creativos con los clásicos. Por allí desfilarán, entre otros, Alfredo Sanzol, Lola Blasco y Paco Bezerra. También se podrá aprender con el curso de verano que organiza la UNED sobre los griegos y nosotros. O asistir al taller de práctica escénica impartido por Carme Portacelli dentro del II Encuentro de Creadoras Escénicas con el sugestivo título de “Después de la derrota de Clitemnestra”.

 

Festival que no se olvida de los niños con ese espacio llamado Cuentaclásicos que a través de los cuentos intenta que se acerquen a los clásicos de una forma amena y divertida. Y, además, comiencen a ver normal los lenguajes inclusivos ya que todos estos espectáculos se acompañaran, también, de un traductor al lenguaje de signos.

 

Para aquellos que los griegos y los latinos queden lejos de sus gustos, tal vez su foco de interés lo encuentren en la 41 edición del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro, un festival lleno de clásicos del Siglo de Oro y sus coetáneos en otros países. Una edición que tiene, entre otros, el atractivo de la novedad, ya que estrena director: Ignacio García. Festival que todos los años hace honores a la profesión de actor y de actriz premiando a uno de ellos. Esta vez el premiado será Carlos Hipólito, un clásico del teatro como los que le han precedido.

©MARCOSGPUNTO

Almagro es territorio de la Compañía Nacional de Teatro Clásico. Una buena oportunidad para disfrutar de aquellos espectáculos que uno se perdió en el Teatro de la Comedia o que quiere volver a repetir porque se lo hicieron pasar muy bien. Este año desembarca con el “Burlador de Sevilla” de Tirso de Molina en versión del apreciado Borja Ortiz de Gondra, con la reposición de la “Dama Duende” que estrenó y agotó entradas el año pasado en este mismo festival, y con la Joven Compañía de Teatro Clásico que trae su “Dama boba” de Lope dirigida por Sanzol y su arriesgado “El banquete” al que pocos comensales-espectadores serán llamados a sentarse a su mesa (el aforo del espectáculo es pequeño) y por la que, figuradamente, se matará por una entrada. Y, como pasaba en Madrid, llegan acompañados de otros espectáculos que también han sido programados en la sede de esta compañía, como son “El caballero de Olmedo” dirigido por Eduardo Vasco y “La Comedia Aquiliana” de la Nao de Amores.

 

Aunque para aquellos que siempre estén ávidos de mirar más allá de nuestras fronteras, el festival viene cargadito de propuestas. Primero de propuestas colombianas, pues es el país invitado, desembarcando con todo el Barroco que les es posible de la mano del Teatro Colón de Bogotá que estrena mundialmente el recital de la soprano Betty Garcés que trae las músicas de aquella época. Aunque los colombianos no son los únicos en cruzar el charco. Compañías llegadas de México, como La nave de las locas o Teatro Estudio (TEES) Teatro Nómada, tal vez tratando de reeditar el éxito de Los Colochos. Además, porque México es una potente y emergente industria cultural de la que poquísimo se conoce en España un país que fue clave en el barroco. De los otros países latinoamericanos destaca Brasil y los atractivamente modernos Heterônimos Colectivos de Teatro que traen un “Romeo y Julieta” de Shakespeare combativo y peleón. Y “Una tempestad”, también de Shakespeare, que llega con la Compañía Teatral Antrópolis desde Ecuador.

 

Entre el producto nacional y el latinoamericano queda poco espacio para los espectáculos de otras latitudes. Por eso los ojos del que se preparan el programa a fondo se le va tras el montaje francés de “La vida es sueño” de Théâtre de la Tempete (que seguro que mucha gente tiene ya en su lista), la suiza “Yo, la peor de todas” de la compañía Teatro LaVoix o el “Trittico o della semplecità del male” de los Esposti-Estro Teatro italiano.

 

Lo anterior es una brevísima selección. Se quedan sin nombrar espectáculos tan prometedores como “Desengaños amorosos” de Nando López con Silvia de P y Ernesto Arias o “Guateque 69” de Ozkar Galán y Gorka Martín o “Vi la noche mezclarse con el día” con María José Alfonso dirigida por Miguel Cubero. El programa está tan cargado que ese correr de un lado a otro con el pincho en la boca y la caña en una mano, sobre todo si se ha ido para un fin de semana, va a ser la tónica general, y el doblar sesión de otros años se va a quedar en agua de borrajas si uno quiere sacar el máximo partido posible de su estancia en este festival manchego, de cuyo nombre sí hay que acordarse.

 

Siguiendo el viaje hacia el norte, se podría hacer una parada en Alcalá de Henares, donde el Festival de clásicos de Alcalá 2018 trata de hacer con sus vecinos complutenses algo similar a lo que intenta Almagro con los calatravos, es decir, no dejarlos parar ni un momento del 14 de junio al 8 de julio. Un programa que tiene 8 estrenos absolutos como son “Mestiza” con Gloria Muñoz dirigida por Yayo Cáceres, “Ensamble ‘Hijos de Grecia’” del emergente e interesante Gon Ramos, “Una humilde propuesta” de Micomicón, “La parte de Yago” con dirección de María Ruíz, “Culpa in vigilando: Visita guiada a un autillo de Fe nº 26” de Vladimir Tzecov, “El castillo interior” de De Annie Pui Ling Lok, “Kourtney Kardashian, la ópera” de la cía. Sleepwak Collective, “Arte nuevo de hacer comedias en este tiempo” de Teatro Xtremo y “Fandango Street” de Sara Calero. Aunque sin duda, lo que más interesará al profesional es el taller de Alberto Velasco.

©CLÁSICOS EN ALCALÁ

Una parada que se puede prolongar hasta que llegue el momento de desplazarse al Festival Grec en Barcelona, festival que se enorgullece de ser el principal productor de teatro en Cataluña. Festival que es otra apoteosis y derroche de creación escénica para todo julio en el que, por ejemplo, Oriol Broggi dirige “El poema de Guilgamesh, rei d’Uruk”. Donde se puede ver “Sombra (Habla Euridice)” un Jelineck, una Nobel poco representada, dirigida por Katie Mitchell que viene de la mano de la Schaubühne de Berlin. O “Belgian rules / Belgium rules” esa oda crítica y amorosa a Bélgica que firma Jane Fabre. País del que también llega Milo Rau con “Ensayo”, otro estudio sobre la violencia en nuestra sociedad. O “Assaig sobre la Lucidesa” obra basada en la novela “Ensayo sobre la lucidez” de Saramago, otro Nobel de literatura llevado al teatro. Tampoco faltarán las nuevas sensaciones del teatro catalán, Nao Albet y Marcel Borrás, con su posible nueva boutade titulada “Falsestuff. La muerte de las musas” a la que han sido capaces de incorporar a Jango Edwards y a Victor Lauwers. Y, en ese camino de ida y vuelta que hay entre Mérida y Barcelona todos los años, también se podrá ver en el Grec el “Filoctetes” versionado por Jordi Casanovas.

 

Aunque si se sale del complejo teatral de Montjuic, el espectador también tendrá acceso a grandes espectáculos. Como las exitosas “Bodas de sangre” de Lorca que Oriol Broggi repone en la Biblioteca de Catalunya y que de nuevo agotará entradas (si no las ha agotado ya). U otro premio Nobel, Václav Havel, que Pere Arquillué sube a escena con “Audiència & Vernissatge” en la Villaroel. O Sergi Belbel que dirige en la Beckett “Una gossa en un descampat”. O Mario Gas que trae al Teatre Romea “Humans” con la que su autor, Stephen Karam, ganó el Tony en 2016, que, además, como suele ser habitual en su director, se acompaña de un gran elenco. Por si fuera poco, Pablo Messiez estrena “Muda” en Teatre Akadémia y Álex Rigola llega con “Vania”, el montaje para apenas 60 espectadores que arrasó en Madrid en la que todo el mundo coincidía en que Luis Bermejo estaba de antología. Y Marta Buchaca estrena ese proyecto personal sobre la violencia machista, que ha tenido que coproducir, titulado “Només una vegada”. Por último, destacar que esa deriva hacia la dirección que ha tomado la actriz Silvia Munt se concreta en “La reposta”, una obra del exitoso y reputado Brian Friel, obra que tiene un gran elenco actoral, posiblemente por la biografía profesional de su directora.

 

En cualquier caso, si le quedan a trasmano, hay que recordar que estos grandes festivales no son los únicos. Que los hay más pequeños y con menos presupuesto. Como el de Olmedo, el de Alcántara (que este año lo organiza la compañía La Tropa) o Ciudad Rodrigo que no tienen todavía publicadas sus programaciones pues siguen aceptando propuestas. O algunos más grandes que se benefician de estar cerca de la capital de España como el Festival de Verano de El EscorialUn festival cuyo driver es la música en el que se podrá ver “La creación” de Haydn dirigida por Carlus Padrisa de La Fura del Baus que se estrenó en Aix-en-Provence, “La italiana en Argel” de Rossini coproducida con el Teatro Colón de Buenos Aires o ese espectáculo cómico operístico de Yllana llamado “The opera locos” que lleva un tiempo girando y divirtiendo al personal.

 

Una programación veraniega que permite a los aficionados seguir practicando su afición. A los que hibernaron, teatralmente hablando, salir, gracias al calor, de su letargo. Y a los profesionales que tuvieron la suerte de trabajar todo el año, poder ver algunos de los espectáculos de los que toda la profesión hablaba. Porque el titular es que el teatro está abierto por vacaciones.