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Digo lo que amo, digo lo que quiero

la diversidad sexual rompe la pantalla

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28 de junio de 2019 /

Gay, lesbiana, transexual, queer ... por una ficción con más
historias y personajes LGTBIQ

Vivimos en una industria cultural que sigue teniendo serios problemas con la representación LGTBIQ en sus grandes producciones. A día de hoy seguimos suspendiendo esta asignatura ya que, tanto en España como a nivel global, se sigue estando muy lejos de los datos a los que podemos definir como “aceptables”.

 

Así, luchamos por un futuro donde la presencia de los personajes LGTBIQ tengan el mismo valor y representatividad que los heterosexuales y donde esos personajes aparezcan con la mayor naturalidad posible, sin llevar siempre la etiqueta “homosexual” como justificación de su personaje.

 

Lamentablemente, seguimos conviviendo en una sociedad donde todavía siguen faltando más historias y personajes en la ficción española, hace pocos años, la existencia de personajes LGTBIQ era casi inexistente y, si los había, se limitaban a mostrar personajes basados en estereotipos, en su mayoría, en lugar de ayudar a eliminar esas barreras de discriminación.  

 

El actor, Secun de la Rosa, saltó a la popularidad en la pequeña pantalla interpretando a uno de los primeros y más carismáticos personajes homosexuales, en la conocida serie Aida: “Me siento muy  afortunado de haber dado vida a Toni Colmenero. Supuso un punto y aparte por la alegría y positivismo con la que se presentaba este personaje, hasta ese momento, en los pocos personajes con esta orientación sexual que aparecían en la ficción, estábamos acostumbrados a ver una misma figura de homosexual reprimido y que sufría. Con Toni Colmenero se rompían esos esquemas a la hora de interpretar un personaje gay”, afirma el actor.

 

Todos recordamos como Esther y Maca se enamoraban en Hospital Central cuando en España se acababa de aprobar la Ley 13/2005, que permitía contraer matrimonio entre personas del mismo sexo, interpretadas por Fátima Baeza y Patricia Vico como dos de los personajes más entrañables de la ficción en este país. “Llevaba trabajando cuatro años en Hospital Central y el hecho de enamorarme de una mujer en ese justo momento, cuando se acaba de aprobar esa ley, me pareció precioso porque era una relación y unos personajes muy cuidados por parte de los guionistas, independientemente de su condición sexual”, destaca la actriz.

 

 

Vis a vis

narcos

La realidad es que las historias que llegan a través del cine y la televisión a los hogares españoles tienen un alto poder de influencia sobre el público, por lo que es evidente que nos replanteamos la necesidad de que estás historias evolucionen según evoluciona la sociedad y sean reflejo de los cambios sociales y de las realidades de las personas. Por ello, la ficción se convierte en un mecanismo capaz de configurar y educar las mentalidades de niños y adultos e influir, de este modo, en su educación y en la creación de valores. 

 

Un ejemplo de la capacidad de mostrar estas historias para ayudar a los demás lo ha experimentado Alba Flores tras interpretar a un personaje LGTBIQ en la serie Vis a vis: “Me han llegado muchos mensajes de chicas adolescentes que gracias a este personaje han tenido el coraje de decirles a sus padres la vida que querían tener”, señala la actriz que da vida a Saray.

Aunque cabe añadir otros factores como convivir en determinados colectivos o núcleos familiares donde resulta más complicado afrontar la orientación sexual: “Saray es una mujer que no puede vivir su sexualidad porque tiene una familia donde ser lesbiana se resume en ser repudiada, teniendo en cuenta este contexto sí que ha habido mucha gente que se ha sentido identificada y, de alguna forma, mostrar la evolución del personaje por este conflicto, le ha ayudado a seguir adelante”, destaca Alba Flores.

 

Víctor Palmero ha experimentado la sensación a través de Alba Recio de que gracias a su trabajo ha podido ayudar a otras personas: “Gracias a mi personaje en La que se avecina me han llegado a mandar mensajes varios psicólogos que trabajan en colegios y que han hablado de mi personaje de Alba Recio como ejemplo de transexualidad. Nunca he sido un abanderado de nada, pero si de alguna manera puedo hacer llegar a entender a un niño y normalizar lo que es la transexualidad, pues me parece algo muy bonito”, dice el actor.

 

De igual forma, Abril Zamora define a una parte del audiovisual como “educación encubierta de ocio, la gente absorbe toda la información que ve en la ficción. Hay que educar a esa gente, si un niño o una niña en la tele ve algo tratado desde la normalidad educacionalmente hablando, lo gestionará así, como algo normal; por el contrario, si se ve como algo raro, la mentalidad de eso puede cambiar a una idea totalmente opuesta”, subraya.

pose

 

También llama la atención que pese al estreno de series como 'Pose', serie que incluye personajes transexuales, la  representación de  este colectivo es inexistente tanto en cine como en televisión.

A esto hay que sumarle la polémica que llegó con el estreno en Netflix de la serie mexicana 'La casa de las flores' en la que Paco León se convierte en María José, un personaje transexual por el cual surgió la controversia sobre los límites que tiene el meterse en la piel de un personaje trans sin serlo en la realidad.

 

Por su parte, Julia Piera, al igual que Paco León, se mete en el papel de una persona transexual, en este caso para Cuéntame cómo pasó. Su punto de vista sobre interpretar a papeles transgénero sin serlo es muy claro, ya que los actores interpretan “los papeles que nos ofrecen” y ella, como actriz, dice que está “encantada de encarnar a Angie”. “Me gustaría que los actores y las actrices trans tuvieran la oportunidad de interpretar a quién ellos/as quieran, independientemente de que sean transexuales”, señala Piera. En este sentido, la actriz quiere recordar que es muy importante que, si los actores y las actrices lo normalizan desde su propio trabajo, desde la interpretación, estarán “ayudando a que el espectador, a su vez, lo vea como lo que es, algo normal”.

 

Siguiendo esta línea, Víctor Palmero comprende la preocupación de las personas transexuales, y la necesidad de trabajar, pero quiere pensar que “en la sociedad la gente puede elegir a quien quiere interpretar”.

 

Asimismo, desde la perspectiva de la actriz transexual Abril Zamora se debe diferenciar cuando un personaje tiene secuencias antes de empezar su transición y entiendo que si alguien hiciera una película sobre su vida quien interpretase a su yo de hace dos años fuera un actor cisgénero “porque físicamente era así, eso se entiendo”. Aunque, de cara a ayudar a la visibilización, la actriz es clara: “Creo que hay que ayudar a la visibilidad y que hay actores y actrices trans a los que nadie les da ninguna oportunidad y eso es una pena porque existen de verdad. A mí me horroriza ver un actor cisgénero con una peluca poniendo vocecitas, pero no es culpa de los actores, porque entiendo que es muy goloso el personaje, sino más bien de los directores de casting de las propias productoras que creen que poner a cierto actor es sinónimo de éxito”, dice la intérprete. 

la casa de las flores

la que se avecina

cuéntame cómo pasó

 

Hoy en día, pese a  que la inclusión LGTBIQ en la producción audiovisual es mínima, estamos experimentando un pequeño cambio gracias a la creación de nuevas producciones como es el caso de la mediática serie Élite de Netflix, destinada al público joven.

 

Elisabet Gelabert encarna a la madre de uno de sus protagonistas, que junta el valor para decirle abiertamente que es homosexual: “En las redes sociales, a los jóvenes, les encanta la relación que hay entre la madre, Azucena, y su hijo. Mi personaje lo trata con normalidad, incluso se siente orgullosa de que su hijo sea gay”, destaca Elisabet.

 

La actriz considera totalmente necesario apostar por la visibilización, porque “es algo muy positivo de la serie que se trate desde la normalidad y es un cambio estupendo tanto en la realidad como en los productos que vemos, que hay espacio para todos”, destaca Gelabert. Además, ella sabe bien que son un altavoz muy importante ya que llegan a muchos hogares: “No creo que seamos responsables, pero en cierto modo sí que es una plataforma que llega a mucha gente y ayuda a educar a las personas”, afirma la actriz.

 

Al igual que Élite, la serie de Televisión española El ministerio del tiempo nos muestra a Irene Larra, una potente mujer lesbiana interpretada por Cayetana Guillén-Cuervo: "Estoy muy agradecida a Javier Olivares por haberme dado ese personaje, porque en ningún momento se subraya su condición sexual, es una cosa más, y esto ha sido uno de los aciertos, que ella hace lo que hace, es competente en su trabajo, pero en vez de ligar con un tío, liga con una tía y no se le ha dado más importancia", destaca la actriz que da vida a este personaje.

brokeback mountain

merlí

Como destacan tanto Elisabet Gelabert como Cayetana Guillén-Cuervo, quizás la clave resida en la “normalización”, tratar las cosas como lo que son, con la mayor naturalidad posible al igual que se ha mostrado cualquier relación heterosexual a lo largo de la historia de la ficción en todo el mundo, sin la necesidad de crear tramas donde los personajes se limiten a estar pidiendo perdón por ser homosexual o angustiados por querer salir del armario y sin más trama que la de ser un personaje LGTBIQ.

 

En este sentido, la actriz Abril Zamora incide en esta panorámica: “Espero el día que nadie diga “qué guay, ‘Vis a vis’ es una serie protagonizada por mujeres”, sino que simplemente no le des protagonismo a que sean mujeres, personas de color, colectivo LGTBIQ… y se vea normal, sin tener que darle importancia a que esa producción tenga ese abanico de personajes dispares”, destaca.

 

Por ello, los grandes productores y directores deberían comprometerse a ser conscientes de la realidad y no dar pequeños pasos sino ir más allá. Ya no se trata de mostrar más personajes LGTBIQ, o que los guionistas dejen de lado los personajes estereotipados, la sociedad necesita un cambio y es que hay que tratarlo desde la normalización, sin necesidad de incidir en la condición sexual del personaje, puesto que, al igual que nunca se hizo en los heterosexuales, la comunidad LGTBIQ se merece el mismo trato. “Desde la parte de los autores y creadores hay mucha intención de ayudar y enseñar la visibilidad, pero creo que todavía a las productoras les da miedo arriesgar y enseñar por el miedo a que si esa producción ayude a la visibilidad pueda significar una producción nicho, como algo solo destinado a un público concreto”, anima Zamora a las productoras para que sean más valientes al respecto.

 

Además, la actriz se posiciona totalmente en desacuerdo sobre la creación de secciones concretas y separadas del resto de producciones exclusivamente con la temática homosexual: “Creo que es un paso atrás tener en una plataforma una sección que sea LGTBIQ, es discriminatorio y ridículo el hecho de que la ficción tenga que tener una etiqueta de estas características”, destaca Abril.

Hay que tener en cuenta que, a pesar del nacimiento de nuevas series como las anteriormente citadas u otras de gran éxito mundial donde aparece la comunidad gay en sus diferentes vertientes, como Brokeback Mountain Call me By Your Name, La Chica Danesa, Con amor, Simón, Bohemian Rhapsody, o series como Las Chicas del Clave, Vis a vis, Merlí, Sense8, Queer as folk o Transparent; todavía no podemos afirmar que el colectivo LGTBIQ se encuentra totalmente desarrollado y presente en la industria audiovisual.

Por ello, se necesita que las series de televisión y el cine se pongan al nuevo día siendo reflejo de la sociedad actual por la inclusión de todos y todas en la lucha contra la LGTBIfobia. Estos personajes son necesarios y vitales para incidir así en la educación, para que el público más joven conozca y vea con naturalidad los diferentes tipos de relaciones amorosas y sexuales que pueden existir para que puedan tener referentes de libertad y verse identificados con ellos.